Parece que nunca nos va a suceder nosotros… hasta que un día
nos vemos dentro de esas situaciones que siempre pensamos que
suceden a los otros. El miedo a un atraco siempre ha alimentado
el miedo y las ilusiones de clientes y ladrones es por eso que
los bancos y entidades bancarias disponen de protocolos de actuación
y sistemas de seguridad ante estas circunstancias.
Ya lo decíamos en nuestro comunicado del 4 de mayo, cuando
una de nuestras oficinas en La Palma fue objeto de un atraco: “Parece
que nunca nos va a pasar a nosotros”… hasta que pasa”.
Y muchas veces hemos repetido que el riesgo de atraco debe estar
contemplado como riesgo laboral y que las empresas –sobre todo
las del sector de banca y ahorro- deben tener en cuenta el
atraco en sus Planes de Prevención. Nuestro colectivo laboral
se ve expuesto a un índice de riesgo bastante superior al de
otros ámbitos profesionales, además de enfrentarnos no sólo a
los riesgos físicos que los atracos entrañan, sino también a
sus posibles consecuencias, traducidas en ocasiones en
afecciones como el estrés.
Hemos propuesto a la Caja la elaboración y establecimiento
de un PROTOCOLO DE ACTUACIÓN EN CASO DE ATRACO, dirigido
preferentemente al personal que presta sus servicios en la Red
de Oficinas Comerciales, y basado en cuatro principios básicos:
Prevención:
establecimiento e implantación de todas las medidas de
seguridad a las que obligue la normativa vigente, especialmente
el RD 2364/1994 referido al Reglamento de Seguridad Privada.
Organización: concreción de los aspectos de riesgo y sus
consecuencias; información y comunicación de los mismos a la
plantilla; establecimiento de un marco de actuación, tanto
preventivo como posterior al atraco; actualización de guías de
acción e inclusión del atraco en los Planes de Contingencia de
la Entidad; evaluación posterior al atraco de las causas del
mismo y corrección de las deficiencias que se detectasen;
depuración de responsabilidades, si las hubiera.
Formación: tanto teórica como práctica, dirigida al
personal más expuesto a sufrir un atraco; normas de conducta de
aplicación durante su desarrollo y simulacros-ensayos en tiempo
real.
Asistencia: posterior al atraco y dirigida a quienes hayan
pasado por esa situación; de carácter médico-psicológico y
laboral/profesional.
La importancia de adoptar estas medidas redundará en la
tranquilidad y seguridad que todos debemos tener en el desempeño
de nuestras tareas, consiguiendo así una mayor calidad de vida
laboral.
Hasta la definitiva redacción del Protocolo, aquí van
algunos breves consejos.
CONSEJOS PARA EVITAR ATRACOS EN ENTIDADES BANCARIAS.
No existe una garantía única para no ser atracado pero si
que existen unos conceptos generales de seguridad para minimizar
riesgos ante estas potenciales situaciones, aunque parezcan
obvios los destacamos a continuación:
- Evitar comentarios con personas desconocidas mas aun
cuando nos encontramos en presencia de cash y dinero que
estamos manejando en ese momento. El atracador es una
persona que a menudo busca elementos de distracción.
- Abrir las puertas de la oficina bancaria en presencia de algún
compañero y no cuando esta solo. Realizar una rápida observación
del terreno, este sencillo mecanismo puede llegar a ser muy
natural y no tiene porque crearle tensión. En el momento de
la salida del establecimiento deberemos realizar el mismo
procedimiento.
- Cumplir con las normativas internas sobre orden de las
acciones y elementos. Utilización de mostradores
secundarios, cajas fuertes de retardo. Aunque el trabajo sea
algo mas lento es importante que sea efectivo pues la
seguridad nunca es excesiva.
- Si detectamos que la oficina pudiera estar sometida a algún
tipo de vigilancia deberemos dar aviso a las fuerzas y
cuerpos de seguridad correspondientes.
- No permitir el acceso a la oficina fuera de los horarios
establecidos de atención al público, evitando siempre
hacer operaciones comprometidas en presencia de personas
ajenas a la Entidad (recarga de cajeros, apertura de la caja
fuerte, traslado de fondos, arqueos o recuentos de
efectivo…)..